Antes de que la primera broca toque el suelo, antes de que llegue la maquinaria al predio y antes de que se firme cualquier contrato de perforación, existe una etapa que determina si el proyecto puede avanzar legalmente: la obtención de la concesión de aguas nacionales ante la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). En proyectos de ganadería extensiva, infraestructura municipal, desarrollo urbano o plantas industriales, saltarse o subestimar este paso es uno de los errores más costosos que puede cometer un responsable de obra.
En México, el agua subterránea es propiedad de la nación. Eso significa que cualquier extracción, sin importar si el predio es privado, ejidal o de un organismo público, requiere un título oficial que autorice el volumen y uso del agua extraída. Esta nota explica el proceso completo para 2026, con los tiempos reales de cada etapa y los documentos que necesitás tener en orden desde el primer día.
¿Qué es una concesión de aguas nacionales y cuándo se necesita?
La concesión de aguas nacionales subterráneas es el instrumento legal que otorga CONAGUA para autorizar la extracción de agua del subsuelo por un volumen específico, para un uso determinado y en un predio delimitado. Se rige por la Ley de Aguas Nacionales (LAN) y su reglamento, y queda registrada en el REPDA (Registro Público de Derechos de Agua).
La concesión es obligatoria en prácticamente todos los casos relevantes para proyectos de obra:
- Ganadería: cualquier pozo destinado a abrevadero o riego de pastizales con volúmenes superiores al umbral de libre alumbramiento.
- Agricultura e irrigación: pozos de riego para cualquier escala comercial.
- Desarrollo urbano y habitacional: pozos de abastecimiento para fraccionamientos, conjuntos residenciales o hoteles.
- Infraestructura pública: pozos para municipios, sistemas de agua potable rurales y organismos operadores.
- Industria: pozos para plantas de proceso, parques industriales o generación de energía.
Para entender cuánto tiempo tomará la perforación una vez que el permiso esté en regla, podés consultar nuestra guía sobre cuánto tarda perforar un pozo de agua según profundidad y terreno, donde desglosamos los plazos reales por formación geológica.

Paso 1 — Verificar la disponibilidad hídrica en la zona
Antes de iniciar cualquier trámite, CONAGUA exige acreditar que el acuífero en cuestión tiene disponibilidad de agua para nuevas extracciones. Esto se consulta a través del Diario Oficial de la Federación (DOF), donde se publican los acuerdos de disponibilidad de cada acuífero del país.
En el sureste de México, los acuíferos más relevantes para proyectos productivos son el Sistema Acuífero Península de Yucatán, el Acuífero de Cancún-Isla Mujeres y los acuíferos de Tabasco y Chiapas. Cada uno tiene su propio status: algunos presentan disponibilidad positiva, otros están en equilibrio y otros en veda estricta.
¿Qué implica una zona de veda? En acuíferos declarados en veda por sobreexplotación o en equilibrio frágil, CONAGUA puede negar nuevas concesiones o condicionarlas a la transmisión de derechos ya existentes. En zonas de libre alumbramiento —cada vez menos frecuentes— el proceso es más ágil.
Este paso es informativo y no genera costo directo, pero es determinante: si el acuífero está sobreexplotado y no hay disponibilidad, el proyecto de perforación de pozos de agua deberá buscar alternativas antes de avanzar.
Paso 2 — Elaborar el estudio técnico justificativo
El expediente técnico es el corazón del trámite. CONAGUA requiere que el solicitante demuestre, con datos hidrológicos, que el volumen solicitado es técnicamente viable y no afecta el equilibrio del acuífero ni los derechos de terceros.
Este estudio debe incluir:
- Memoria técnica con descripción del proyecto y justificación del volumen anual requerido (en metros cúbicos).
- Estudio geofísico: perfiles de resistividad eléctrica (SEV o tomografía eléctrica) que acrediten la presencia del acuífero y la profundidad estimada de captación.
- Columna estratigráfica proyectada y diseño preliminar del pozo.
- Croquis de localización y coordenadas UTM del sitio de perforación.
- Análisis de impacto sobre pozos vecinos dentro del radio de influencia.
En Drill Master ejecutamos estudios geofísicos e hidrogeológicos completos que cumplen con los requisitos técnicos de CONAGUA y reducen los tiempos de observaciones o rechazos por documentación incompleta. Un estudio bien elaborado desde el inicio puede acortar el plazo total del trámite en varias semanas.

Paso 3 — Presentar la solicitud formal ante CONAGUA
Con el estudio técnico en mano, se presenta la solicitud formal a través de la Gerencia Estatal de CONAGUA correspondiente o mediante el portal de trámites en línea del gobierno federal. El expediente debe incluir:
- Formato oficial de solicitud de concesión (disponible en gob.mx).
- Acreditación de la propiedad o posesión legal del predio (escritura, contrato de arrendamiento, título ejidal).
- RFC del solicitante (persona física o moral).
- Acta constitutiva y poder notarial si se trata de una empresa o municipio.
- Estudio técnico justificativo completo.
- Pago de derechos inicial (monto variable según volumen y uso solicitado).
Para proyectos de agua potable de organismos municipales o estatales, se requiere también la acreditación del organismo operador y, en algunos casos, un dictamen de la Comisión Estatal de Agua.
Si tu proyecto aún está en etapa de evaluación de viabilidad legal y técnica, te recomendamos leer primero todo lo que necesitás saber para hacer una perforación de agua en México en 2026, donde cubrimos el panorama general del proceso.
Paso 4 — Evaluación por parte de CONAGUA
Una vez recibido el expediente, CONAGUA tiene plazos legales para resolver, aunque en la práctica los tiempos varían significativamente según la carga administrativa de cada gerencia estatal y la complejidad del caso.
Durante esta etapa pueden emitirse observaciones técnicas o requerimientos de información adicional. Responder de forma rápida y con documentación sólida es clave para no perder el lugar en el proceso. Los trámites que llegan con estudios incompletos o inconsistentes pueden demorar meses adicionales en esta fase.
Paso 5 — Resolución, título y publicación en el DOF
Si el trámite es aprobado, CONAGUA emite el título de concesión, que especifica el volumen anual autorizado (en m³/año), el uso del agua, la vigencia (generalmente 10 o 30 años renovables) y las condiciones técnicas del pozo.
Para concesiones de gran volumen —proyectos de irrigación a escala regional, sistemas de agua potable municipal o infraestructura hotelera de gran formato— la concesión puede requerir publicación en el Diario Oficial de la Federación, lo que agrega entre 2 y 4 semanas adicionales al proceso.
El título queda inscrito en el REPDA y desde ese momento el titular puede iniciar legalmente la construcción de pozos profundos y la extracción del volumen concesionado.
Tiempos reales del trámite en 2026
Esta es la pregunta que todos los responsables de obra quieren responder antes de comprometer un cronograma:
- Trámites en zonas con disponibilidad hídrica, expediente completo: 3 a 6 meses.
- Trámites en zonas con disponibilidad limitada o acuíferos regulados: 6 a 12 meses.
- Trámites en zonas de veda o con impugnaciones de terceros: 12 meses o más, en algunos casos sin resolución positiva.
- Requerimientos por documentación incompleta: cada observación de CONAGUA puede sumar entre 4 y 8 semanas adicionales al plazo total.
El consejo más importante: iniciar el trámite ante CONAGUA en paralelo con los estudios técnicos, no después de ellos. Los proyectos que esperan tener el pozo perforado para tramitar la concesión enfrentan problemas legales y operativos que pueden paralizar la obra completa.

¿Y si el proyecto también requiere SEMARNAT?
Para obras de mayor impacto ambiental —grandes sistemas de irrigación, proyectos que afecten zonas protegidas o humedales, o perforaciones en zonas costeras de Quintana Roo y Tabasco— puede ser necesaria una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante SEMARNAT. Este trámite corre en paralelo al de CONAGUA y tiene sus propios plazos y requisitos técnicos.
Drill Master: asesoría técnica desde el trámite hasta la entrega
En Drill Master acompañamos proyectos de servicio de pozo profundo desde la etapa de estudios geofísicos —que forman parte del expediente técnico que exige CONAGUA— hasta la perforación, instalación del equipo de bombeo y pruebas de aforo. Hemos trabajado con municipios, agroindustrias, desarrolladoras y organismos operadores en Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Chiapas, Yucatán y Centroamérica.
Si querés conocer también el impacto económico de tu proyecto antes de decidir, revisá nuestro artículo sobre cuánto cuesta perforar un pozo profundo para ganadería vs desarrollo urbano.
Contactanos para una evaluación técnica inicial y te ayudamos a determinar el estatus del acuífero en tu zona, los documentos que necesitás y el cronograma realista del trámite para tu proyecto específico.